
El rabino Yisrael Shimon Kastelnitz transmitió una norma que el Bat Ayin estableció en su casa de estudio: quien hablaba durante la oración debía llevar vino a la casa de estudio como sanción.
Incluso una conversación en voz baja
Se cuenta que dos personas conversaron en voz baja después de la Amidá silenciosa. Al terminar la oración, el Bat Ayin les pidió cumplir la norma. Se preguntaron cómo había advertido su conversación mientras rezaba. El relato describe su atención a la santidad del encuentro y su exigencia de una oración continua y respetuosa.
Para profundizar: Las prácticas del Bat Ayin, El Bat Ayin y sus enseñanzas yRelatos y testimonios.