
Se cuenta que el rabino Yisrael Leib, pariente del Bat Ayin, consiguió pan para los judíos que atravesaban dificultades en Safed. Repartió una porción a cada persona, y después quedó algo de pan.
Ni siquiera quien lo trajo recibe más
Según la tradición, el rabino Yisrael Leib pensó en tomar para sí el pan restante. El Bat Ayin le pidió con delicadeza que tomara la misma porción que los demás. El relato destaca el reparto equitativo y la preocupación por toda la comunidad, incluso cuando escasea la comida y una persona se ha esforzado por conseguirla.
Para profundizar: Las prácticas del Bat Ayin, El Bat Ayin y sus enseñanzas yRelatos y testimonios.