
Un visitante de Safed relató cómo fue Rosh Hashaná en la casa de estudio del Bat Ayin. Antes de los toques del shofar, el rabino subió a la plataforma y la congregación esperaba un sermón.
Una sencilla llamada al arrepentimiento
En lugar de un largo sermón, el Bat Ayin recordó brevemente que era Rosh Hashaná y que debían arrepentirse. Según el relato, sus palabras hicieron llorar a la congregación durante la recitación de Lamnatzeach. La tradición retrata un mensaje breve que nace del corazón y llega al corazón de quienes lo escuchan, sin necesidad de muchas palabras.
Para profundizar: Las prácticas del Bat Ayin, El Bat Ayin y sus enseñanzas yRelatos y testimonios.