
El rabino Mordejai Jaim Slonim estudiaba Bat Ayin cada día y leía un pasaje durante las comidas de Shabat. En su vejez, cuando le leían el libro, hablaba de lo lejos que se sentía de los niveles espirituales que describía.
La distancia es un motivo para seguir estudiando
Según la tradición, reconocer esa distancia era precisamente la razón por la que seguía estudiando: el libro ofrece una visión del servicio al que se aspira. El relato trata de constancia, humildad y deseo de seguir acercándose a la Torá, aunque el camino siga siendo largo.
Para profundizar: Las prácticas del Bat Ayin, El Bat Ayin y sus enseñanzas yRelatos y testimonios.