
El rabino David de Lelov, en Jerusalén, contó que, cuando el Bat Ayin terminaba una conversación cuyo tema no tenía un final feliz, añadía palabras de bendición.
Palabras de vida
Relacionaba el final con una oración para que el pueblo judío gozara de salud y fortaleza. En lugar de dejar a sus oyentes únicamente con la dificultad, abría una puerta de esperanza y bendición. Este pequeño detalle de su manera de hablar revela su atención hacia las personas y su deseo de terminar con algo bueno.
Para profundizar: Las prácticas del Bat Ayin, El Bat Ayin y sus enseñanzas yRelatos y testimonios.